Mario Oporto quiere ser el vicegobernador de Scioli

Norberto Galasso, Jorge Taiana y Mario Oporto en el acto del Movimiento Dorrego en el ND

El ministro de Educación bonaerense asegura que «después de diez años como ministro y de haber consolidado una trayectoria en la gestión, era una obligación política organizar lo que habíamos acumulado».

por Raúl Coria

 

El ministro de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Mario Oporto manifestó su deseo de ser compañero de fórmula de Daniel Scioli en la Provincia de Buenos Aires. Oporto es el referente del Movimiento Manuel Dorrego, una agrupación que bajo la consigna «Buenos Aires en el Proyecto Nacional» realizó varios actos en La Plata, Mar del Plata, el conurbano y en Capital, acompañado por dirigentes como el sindicalista Omar Plaini; el intendente de Quilmes, Francisco Gutierrez; el senador Eric Calcagno, sus compañeros de gabinete provincial Alejandro Arlía (Economía) y Cristina Alvarez Rodriguez (Infraestructura), el ex canciller Jorge Taina y los historiadores Hernán Brienza y Norberto Galasso.

En declaraciones periodísticas Oporto justificó el accionar de esta agrupación señalando: «Siento que conozco muy bien Buenos Aires y que tengo un pensamiento más provincial que local. Después de diez años como ministro, y de haber consolidado una trayectoria en la gestión, era una obligación política organizar lo que habíamos acumulado. Yo hago política para gobernar, no para otra cosa». Dijo también: «Creamos el Movimiento Manuel Dorrego también como un modo de decirle a la política que no quiero ser sólo ministro de Educación, ni atomizarme en esto. Cuando termine el mandato de Scioli, el 11 de diciembre de este año, termina mi ciclo en Educación. El será reelegido como Gobernador, pero no siento que yo tenga que seguir siendo ministro de Educación. Ya tengo dos mandatos, es suficiente como para generar una nueva camada de gente», tras lo que reconoció que es su deseo acompañar a Daniel Scioli como vicegobernador. «Es una aspiración legítima (aseguró), y creo que tengo, como muchos otros compañeros de la Provincia, a los que respeto mucho, algunas virtudes para ello».

A la hora de enumerar alguna de esas virtudes Oporto puntualizó: «puedo aportar mucho conocimiento de la Provincia. He recorrido Buenos Aires casi hasta en sus detalles, la tengo en mi cabeza. Puedo aportar experiencia de gestión. Por otro lado, soy alguien muy identificado con el proyecto nacional. Buenos Aires debe estar en el proyecto nacional; represento esa idea como peronista y como kirchnerista. Además creo que sería simbólico que en una fórmula hubiera alguien de la educación, si en verdad queremos que ésta sea estratégica para el futuro del país».

Mario Oporto se ubicó a la izquierda del peronismo y dijo poder «dialogar bien con los sectores no peronistas, que vienen de tradiciones progresistas o de izquierda.

Soy profundamente peronista y creo que el justicialismo como teoría es la manera más original que América Latina le dio al mundo como alternativa al capitalismo neoliberal. Otros hicieron del PJ el partido conservador de la Argentina. Con ellos hay diferencias insalvables. Puedo estar en la fórmula, ser legislador, estar en otro ministerio o no ser nada más que un militante».

A la hora de caracterizar a los distintos sectores de la oposición, el ministro de educación opinó que «está la versión más conservadora popular, como el duhaldismo; una más socialdemócrata, como el radicalismo; y otra más neoliberal y gerencial, como Mauricio Macri y Francisco de Naváez».  

Mario Oporto acompaña a Daniel Scioli como ministro de Educación desde que comenzó su gestión, antes Oporto estuvo durante todo el mandato de Felipe Solá, como ministro de Educación y como Jefe de Gabinete. También fue funcionario en Hurlingham, durante la gestión de Juan José Alvarez, como Secretario de Cultura y Educación.

Oporto valorizó el rol de Scioli del que destacó su voluntad de trabajo y su transparencia. «No se levanta pensando con quién se va a pelear o a quién va a trampear. Se preocupa y se ocupa mucho. Todo lo toma con una inmensa responsabilidad, y es buen tipo. Eso suma a la actividad política. Haber decidido que la Provincia tiene que acompañar al modelo nacional es una decisión estratégica de mucha importancia, que habla de la lealtad al proyecto. Scioli también dio muestras de lealtad coyuntural cuando el establishment y las corporaciones querían que fuera el traidor».