Comienza juicio por crimen de un capitán de Grupo Halcón, asesinado durante un asalto en San Justo

LA MATANZA- Un joven será juzgado desde hoy por el crimen del capitán del Grupo Halcón Omar Flores, asesinado el año pasado de un balazo en el tórax por un grupo de delincuentes que intentó robarle cuando salía de su casa de la localidad bonaerense de San Justo, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Rodrigo Reiche Albarracín (29), quien quedó paralítico tras un tiroteo con la víctima y llegó al comienzo del juicio detenido en su domicilio e imputado del delito de «homicidio criminis causa», el cual prevé una pena de prisión perpetua.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el debate comenzará a las 9, en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de La Matanza, integrado por los magistrados Matias Deane, Javier González y Gabriela Rizzuto, y situado en Marcon 2406 de San Justo, en la zona oeste del conurbano.

Durante el proceso, la acusación será impulsada por el fiscal Alfredo Luppino, mientras que el acusado contará con un defensor oficial.

El hecho que se ventilará en el debate ocurrió el 6 de junio de 2013, alrededor de las 8, cuando el capitán Flores (50) se disponía a sacar su Volkswagen CrossFox gris del garaje de su casa, ubicada en Sarandí 4035, detrás del shopping de San Justo, en el partido de La Matanza.

De acuerdo a los investigadores, en momentos en que arrancaba el vehículo, el policía, que se encontraba vestido de civil, fue abordado por tres delincuentes armados que ingresaron a su garaje con intenciones de robo, le apuntaron y le ordenaron que descendiera del vehículo.

Ante esa situación, el capitán Flores primero obedeció a los asaltantes y entregó su billetera, su reloj y unos Cd’s que estaban dentro del vehículo, pero luego extrajo su arma reglamentaria y se identificó como policía.

Según las fuentes, uno de los delincuentes reaccionó disparándole al efectivo, que recibió un balazo en el tórax, a pesar de lo cual, alcanzó a efectuar desde el suelo unos cinco tiros.

A raíz del tiroteo, uno de los asaltantes recibió impactos de bala en un glúteo, la espalda y el abdomen, y cayó a los pocos metros cuando quiso huir a la carrera; mientras que otro sufrió dos balazos, en el omóplato y la zona abdominal, pero alcanzó a escapar junto al tercer cómplice a bordo de un auto que habían dejado estacionado en las cercanías.

Momentos después arribó al lugar un comisario de la policía bonaerense que vive enfrente de la casa de Flores y que al escuchar los disparos alertó al 911, tras lo cual, auxilió al capitán baleado al que cargó en su auto y trasladó hasta el hospital Paroissien de Isidro Casanova.

«Este comisario es un testigo presencial porque al igual que su esposa vio toda la secuencia de los hechos desde la ventana de su casa», explicó a Télam una fuente judicial con acceso al expediente y que considera «clave» este testimonio en el proceso oral.

Sin embargo, a pesar de la velocidad con la que llegó a la guardia del centro asistencial, el capitán murió como consecuencia de la gravedad de la herida sufrida.

Por su parte, Reiche Albarracín fue encontrado baleado e inconsciente frente a la casa de Flores, y fue llevado en una ambulancia al Policlínico San Justo, donde los médicos lo asistieron y compensaron.

Si bien el acusado salvó su vida, a raíz de las lesiones sufridas quedó paralítico y hace unos meses consiguió que sea derivado desde la Unidad Sanitaria en la que estaba detenido a su casa, bajo custodia.

Sin embargo, la fuente judicial consultada explicó que el fiscal Luppino analiza pedir al tribunal que el acusado vuelva a quedar alojado en una unidad sanitaria sel Servicio Penitenciario.

En tanto, el otro asaltante herido, identificado como Jorge Rodríguez (21), fue dejado por su cómplice en la puerta de un hospital de la zona y murió poco después.

Cerca de donde ocurrió el tiroteo, los peritos de la Policía Científica hallaron dos pistolas calibre 9 milímetros, además de la perteneciente a Flores, supuestamente descartadas por los delincuentes durante el escape.

El capitán Flores, oriundo de la ciudad bonaerense de Tandil, tenía una hija de 10 años, estaba separado, vivía solo y se desempeñaba en la Brigada Especial Operativa Halcón con asiento en La Plata.