Respaldo de autoridades a la decisión de Cristina

 

NACIONALES-  Gobernadores, legisladores, políticos y sindicalistas elogiaron y respaldaron hoy la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de expropiar la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).

El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, afirmó que la decisión de intervenir la compañía y recuperar sus acciones fue «un paso gigante para el país, la esperanza y el futuro».

«Fue una demostración de audacia y valor que respaldó una visión más inteligente para el desempeño de esa empresa de bandera», afirmó Urribarri, quien agregó que YPF es «una compañía de bandera porque está en el corazón de todos los argentinos».

El mandatario provincial agregó que la Jefa de Estado demostró con esa decisión que, para ella, «no hay nada más importante que los intereses de la Patria y que se banca las presiones».

El titular del bloque del Frente para la Victoria (FpV) de la Cámara de Diputados bonaerense, Juan de Jesús, celebró la decisión de enviar al Congreso Nacional un proyecto para declarar «de interés público» la explotación de los hidrocarburos y aseguró que con «el coraje que la caracteriza, la Presidenta asumió una responsabilidad histórica» para recuperar «un vital instrumento».

«Se recuperará un instrumento fundamental para que el país pueda determinar otra vez respecto de su gas y petróleo», afirmó.

El legislador agregó que ello permitirá alcanzar «la soberanía energética» para continuar construyendo una sociedad cada vez más justa, una industria pujante y posibilidad de trabajo para todos». El gobernador santiagueño Gerardo Zamora indicó que fue «un gran aliciente; la medida fue explicada y adoptada con contundencia y claridad y permitirá a las provincias no petroleras tener aspiraciones para la exploración y trabajar de forma nacional».

«Esto significará un antes y un después para recuperar en esta etapa de crecimiento las posibilidades energéticas de abastecimiento de una empresa que no ofrece pérdidas, aunque tuvo un vaciamiento en exploración y producción», afirmó Zamora.

El diputado nacional del FpV Carlos Kunkel indicó que el proyecto de ley tiene «una trascendencia muy especial, porque propiciará un fuerte avance para recuperar de forma plena la soberanía» y enfatizó su «esperanza» de que el gobierno sea acompañado por los partidos que, históricamente, sostuvieron «la política de la soberanía energética, en especial el radicalismo, ya que fue Hipólito Irigoyen quien creó la empresa», reseñó.

En relación con la posibilidad de que se genere un conflicto con España, advirtió que ese país tiene bastante paciencia, ya que aún hay bases inglesas en Gibraltar y, como «en general la derecha que gobierna ahora es bastante poco instruida, no se enteró que en 1824 perdió la última batalla en América, la de Ayacucho».

El diputado nacional Carlos Raimundi, de Nuevo Encuentro, sostuvo que la decisión implicó «la reconquista de una parte de la Patria» y significó volver a integrar «los pedazos de una Nación desintegrada por décadas de dependencia y dominación, por lo que se recuperará soberanía, autoestima y valor en uno mismo».

«Se recuperó autoridad monetaria con el Banco Central; se está realizando el control de cambios -soberanía sobre la moneda-, del comercio exterior y, ahora, de la soberanía energética», afirmó.

Emilio Pérsico, dirigente del Movimiento Evita, puntualizó que el país ingresó en «la historia grande de las patriadas y se está ubicando en el lugar en el que nunca debió dejar de estar».

«Con el pueblo español siempre el país fue solidario. Los gobiernos son transitorios y, la medida, fue una decisión de Estado que el pueblo de España respaldará», concluyó Pérsico.

Roberto Baradel, secretario general del Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) y de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) bonaerense, sostuvo que la expropiación del 51 por ciento de YPF y el proyecto enviado al Parlamento Nacional «son medidas estratégicas que recuperarán la soberanía sobre los recursos energéticos».

«Otra vez se podrá enseñar en las escuelas la decisión adoptada por Hipólito Yrigoyen y el general Enrique Mosconi para desarrollar una empresa nacional con pleno control de los recursos energéticos y al servicio del pueblo argentino. En este sentido se profundiza el modelo a favor del pueblo», concluyó Baradel.

La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, aseguró que la decisión presidencial clausuró «un capítulo importantísimo de una de las cosas que faltaban» y añadió que el proyecto de ley será aprobado porque «es perfecto».

«La iniciativa no tiene fisuras. Fue muy pensada y ofrece la posibilidad de que otra vez el petróleo sea argentino», aseguró.

El presidente del bloque de diputados del FPV, Agustín Rossi, aseveró que «el control estratégico estatal es condición necesaria para revertir la demanda de abastecimiento» y añadió que Cristina «sabe leer la actualidad política local e internacional y, por eso, adoptó la decisión para el desarrollo y crecimiento».

Rossi añadió que «la cuestión hidrocarburífera es clave para sostener el proceso de desarrollo económico con creación de empleo» y subrayó que «si existe una situación de déficit y hay una empresa que detenta la mayor potestad en áreas petroleras y remite dividendos a su casa central, algo no funciona».

El secretario general de Libres del Sur del Frente Amplio Progresista (FAP), Humberto Tumini, opinó que la expropiación servirá «si se modifica de forma seria la política petrolera» y señaló compartir «el regreso del Estado a la producción petrolera y al control de la extracción y uso de los recursos energéticos».

«Hoy se dio vuelta la página de la historia nefasta iniciada con la privatización de YPF», afirmó el diputado Fernando Solanas, quien puntualizó que su partido, Proyecto Sur, trabajó durante 20 años para recuperar el petróleo argentino, en tanto aseveró que «los gobernantes que modifican las políticas erradas no se debilitan sino todo lo contrario, porque se trata de un gesto de honestidad y grandeza que será acompañado por el pueblo».

Solanas concluyó afirmando que «el compromiso y desafío futuro será hacer una empresa 100 por ciento pública, nacional y federal, con control social y no sólo eficiente sino administrada con los conceptos de ética pública con que la construyó Mosconi».

Para el diputado de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, «el proyecto apunta a recuperar soberanía nacional» y enfatizó que «el anuncio fue una gran noticia en el camino de profundización del modelo transformador, ya que es un orgullo ser parte de un proceso político que se decide por los intereses del pueblo».

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, sostuvo que la decisión demostró «firmeza» a «la hora de gobernar y responder con soluciones a los problemas del país» y saludó que haya «un nuevo escenario en materia de producción de recursos hidrocarburíferos».

«Es un anuncio importante para todos los argentinos y, en particular, para Río Negro», puntualizó el vicegobernador rionegrino Carlos Peralta, quien opinó que «el tiempo dio la razón: el Ejecutivo provincial saluda fervientemente esta política de inclusión, desarrollo y trabajo para todos los argentinos».

El titular del bloque de legisladores rionegrinos del FPV, Pedro Pessati, aseguró que «la decisión de la presidenta fue patriótica y estratégica y ratificó que es una verdadera restauradora del interés nacional y popular de la Nación».

El diputado kirchnerista Héctor Recalde aseguró que la decisión de la presidenta reivindicó «la propiedad sobre los recursos naturales y la soberanía nacional» y consideró que, de esa manera, «se honró la memoria del ex presidente Néstor Kirchner y se profundizó el modelo» en curso en el país.

«El Gobierno dio un paso histórico hacia la recuperación de la soberanía energética, colocando otra vez en manos del pueblo y el Estado las decisiones respecto de la principal empresa»», expresó en un comunicado la Corriente Nacional de la Militancia, que agregó que fue «un duro golpe para las políticas neoliberales y confirmó la profundización del proceso de recuperación del patrimonio y la capacidad de decisión política y económica».

El comunicado fue rubricado por los legisladores Agustín Rossi, Daniel Filmus, Fernando Navarro, Edgardo Depreti, Ruperto Godoy, Mariano West, Guillermo Carmona, Jorge Taiana, Emilio Pérsico y el intendente de Lanús Darío Díaz Pérez.

Por su parte  el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, sostuvo que “el anuncio de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre YPF convierte al de hoy en un día histórico para la Patria, en el camino de la recuperación de su soberanía mediante un proyecto estratégico de desarrollo para el crecimiento sustentable con justicia social”.

“El proyecto de ley para la nacionalización de la empresa petrolera de los argentinos, para que vuelva a servir al interés del Pueblo, es una medida trascendental para seguir desandando el camino de la liquidación del patrimonio nacional que el modelo neoliberal, bajo el paraguas del Consenso de Washington, puso en marcha con el golpe de Estado de 1976”, agregó el funcionario.

Alak inscribió la iniciativa en la línea de otras tantas medidas “valientes y coherentes” que “ha tomado el proyecto nacional, popular y democrático fundado en 2003 por Néstor Kirchner, que reivindicó y recuperó el rol del Estado como motor del desarrollo con equidad, al servicio ya no de corporaciones extranjeras que hacen su negocio para llevarse las ganancias y no invierten ni lo mínimo indispensable para abastecer el mercado interno, sino al servicio del interés de los argentinos, como instrumento de liberación y no de dependencia”.

En ese sentido, mencionó “la recuperación de los fondos de los jubilados, el rescate de nuestra aerolínea de bandera y el límite a la extranjerización de la tierra”, entre otras iniciativas “reparadoras del gravísimo daño que le causaron al país aquellas políticas antinacionales de desmantelamiento de nuestra capacidad de valernos por nosotros mismos”.

Asimismo, el ministro señaló que “la recuperación de YPF para los argentinos, que es la recuperación de otra empresa insignia de nuestra Patria y, como tal, de un símbolo fundamental de la identidad nacional, resulta vital para avanzar en un proyecto regional energético que también sirve a la soberanía y la autodeterminación de nuestros pueblos hermanos de América Latina”.  

Asimismo la diputada nacional Diana Conti (Frente para la Victoria) señaló que “vamos a defender el interés nacional y recuperar la soberanía por un producto que hace a la vida cotidiana y a la subsistencia de los argentinos”.

La legisladora kirchnerista repitió los argumentos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al considerar que “no es posible que Argentina se convierta en una país inviable” y que “no es posible que esta empresa no esté en manos del Estado; que no estemos a la altura de los países del mundo”.

Sobre el tratamiento que tendrá el proyecto en el Parlamento, la diputada por la provincia de Buenos Aires, dijo que “en el acto de anuncio realizado por la presidenta vi una presencia notoria de todos los gobernadores y de las provincias que tienen esos recursos energéticos”.

“Las caras eran de total aprobación sobre lo que se anunciaba, por lo que imagino que instruirán a sus legisladores para que voten en ese sentido”, aseveró la diputada en diálogo con la prensa en la Cámara baja.

Consultada sobre las reacciones españolas ante el anuncio aclaró que “no me corresponde hablar del política exterior”, aunque inmediatamente recordó que cuando recuperamos Aerolíneas Argentinas nunca dijimos una sola palabra de ofensa o incunducente respecto de España; por eso rechazamos algunas insolentes manifestaciones de ellos”.