Piden cadena perpetua para el asesino de Nadia Arrieta

El fiscal pidió que Néstor Montiel sea condenado a prisión perpetua por el femicidio de Nadia Arrieta, la joven degollada en marzo de 2018 en su local de la calle Pedro Díaz.

El Tribunal Oral en lo Criminal 4 de Morón pasó a un cuarto intermedio para el lunes a las 12, cuando le concederá al acusado la posibilidad de expresarse y, luego, dará a conocer el veredicto.

La mayoría de los medios de comunicación, sobre todo los grandes, hablan del «Juicio del Peluquero» al referirse al juzgamiento de Néstor Maximiliano Montiel, 39 años, acusado del femicidio de Nadia Yanina Arrieta de 31 años ocurrido el 1° de marzo de 2018. En verdad, lo de peluquero es circunstancial, Montiel es un delincuente que gozando de una libertad condicional mal concedida, atacó a Nadia en su local de regalos ubicado en la calle Pedro Díaz 596, la maniató, intentó abusar de ella, y ante la resistencia de la  joven la asesinó con un cuchillo con el que la degolló.

Montiel, acusado de “homicidio calificado por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género”, se negó a prestar declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 de Morón en la primera jornada del juicio realizada este lunes.

Ese mismo día estuvo presente en el Tribunal, el intendente Juan Zabaleta, además del Observatorio de Víctimas en los Tribunales de Morón.

Beatriz Luisa Flores, la madre de la víctima exige «un juicio justo por la muerte de mi hija y que estas bestias no estén más en la calle” y agregó “este sujeto cometió un hecho aberrante, la encintó, le puso precintos en los brazos y no la dejó defenderse”, y con profunda tristeza sentenció: “Mi hija tiene perpetua y él tiene todos los beneficios, ¿qué podemos esperar de este psicópata?”.

Montiel, cometió el crimen cuando gozaba de la libertad condicional, tras ser condenado en 2004 a 18 años de prisión.  Lo acusaron de haber apuñalado en 2001 a los cuatro integrantes de una familia. En esa oportunidad, después de dos horas en las que también consumió cocaína, ató a sus víctimas con cinta de embalar, abusó sexualmente de la hija de 15 años y antes de escapar les robó 1.800 dólares.

Por eso Beatriz radicó además una denuncia contra los jueces de la sala I de la Cámara de Apelación y Garantías de Morón, Fernando Bellido y Fabián Cardos, que fueron los magistrados que habían dejado en libertad condicional a Montiel.

En el 2004 la acusación la había realizado el fiscal Pablo Galarza, el mismo que ahora insiste con su condena esta vez por un crimen que pudo haberse evitado si Montiel hubiera estado en la cárcel como correspondía.

CADENA PERPETUA

Ahora el fiscal pidió durante los alegatos que Montiel sea condenado a la máxima pena por el delito de “homicidio agravado por ensañamiento y femicidio”. La pena coincide con lo reclamado por los abogados Adrián Tenca y Gustavo D’ Elía, representantes de Beatriz, la mamá de la víctima.

Por su parte, la defensa del acusado requirió que sea absuelto y planteó una serie de nulidades por la “inconstitucionalidad” de la perpetua. Durante el juicio oral, hubo varios testigos entre policías y peritos que declararon ante los jueces que integran el Tribunal Oral Criminal (TOC) 4 de Morón Carlos Roberto Torti, Rodolfo Castañares y Pedro Rodríguez.

 

EL CRIMEN

El femicidio de Arrieta fue cometido el 1 de marzo de 2018 y si bien en el caso no se obtuvieron evidencias científicas para probar un abuso consumado, según la investigación realizada por la Fiscalía el móvil del crimen fue un ataque sexual.

Para el fiscal, Montiel fue quien cerca de las 12.45 de ese 1 de marzo ingresó al local de venta de regalos “NyB”, situado en avenida Pedro Díaz 596, de Villa Tesei, que atendía Arrieta, con el fin de cometer “un ataque contra la integridad sexual” de la mujer “mediante un desnudamiento forzoso y violento”.

En la acusación, se destacó que en el hecho existió una “relación desigual de poder, hombre mujer”, en la que Montiel maniató y amordazó a la víctima “reduciendo así toda posibilidad de defensa, mediando así las circunstancias de violencia de género apuntadas, con el claro designio de causarle la muerte”.

El fiscal consideró que para concretar “su propósito mortal”, Montiel empleó “un arma blanca” con la que “le efectuó un corte de unos 15 centímetros en la región anterior y lateral derecho del cuello” a su víctima. El sospechoso estuvo prófugo cuatro días hasta que el 5 de marzo de 2018 fue detenido cuando planeaba encontrarse con su novia y fue interceptado por la policía en el cruce de las calles Escalada y Edison, de Sarandí, partido de Avellaneda.

Al enumerar las pruebas que lo incriminan, el fiscal mencionó las imágenes de las cámaras de seguridad que grabaron a Montiel cuando llegaba y cuando huía de la escena del crimen y escuchas realizadas a su teléfono celular, cuyo número la propia Nadia Arrieta había dejado anotado en un papel hallado en su local tras el crimen junto al nombre “Maxi”.

Para apresar a Montiel, la policía realizó varios allanamientos y en uno de ellos encontró una bolsa celeste con un termo y dos latas para yerba y azúcar iguales a las que vendía Arrieta en su local de regalos, lo que también fue clave en la pesquisa, al igual que una mochila del acusado que contenía un cuchillo con mango de madera y un juego de llaves de la víctima.

Pero la evidencia científica que probó la presencia de Montiel en la escena del crimen fue el informe del sistema AFIS -la base de datos de improntas dactilares de personas con antecedentes-, que identificó como suya una huella dactilar encontrada en la base de una lata plateada hallada en la escena del crimen.

 

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