Someten con éxito en un hospital público  a un by pass a una bisabuela de 83 años

LA MATANZA- Carmen había terminado de preparar una lengua a la vinagreta, pero no pudo ni siquiera probarla. Se sentía mal. Por eso, desde su departamento en Ciudad Evita llegó en cuanto pudo a la guardia del hospital provincial Balestrini: tenía una patología coronaria severa. A los pocos días le practicaron un doble by pass y a las 48 horas ya estaba caminando como siempre, a sus 83 años.

La de Carmen Castellano fue la primera operación de este tipo que se hizo en el  Balestrini, y ella no cansa de agradecer a los médicos y el personal de este hospital nuevo de la Provincia “porque me trataron de un modo formidable”, dice. Hoy le dieron el alta: la esperaban  sus 3 hijos, 8 nietos y 8 bisnietos.

“No me dejaron nada”, dice Carmen. Se refiere a la comida que había preparado antes de sentirse tan mal. “Ese día hice una lengua a la vinagreta, pero también preparo unas ricas empanadas de pollo, y a veces mi hijo Raúl me pide que le haga un estofado bien grande, porque le gusta comer mucho, como a mí”.

Carmen llegó a la guardia del Balestrini con un fuerte dolor en pecho y una arritmia, producto de una lesión severa de tres vasos coronarios. El jefe del servicio de Cuidados Críticos, Alejandro Eusebio, la evaluó y determinó que el mejor procedimiento era una cirugía con la técnica creada por René Favaloro, en lugar de ponerle un stent.

El encargado de hacerla fue el cirujano Diego Foglia. La intervención se llevó adelante satisfactoriamente y luego la paciente fue trasladada al servicio de Cuidados Críticos para su evaluación y seguimiento correspondiente.

A las 48 horas de la cirugía, Carmen estaba caminando. También cursó el pos operatorio sin complicaciones, y hoy se resolvió darle el alta médica y que continúe el seguimiento de la recuperación por consultorios externos.

“Los médicos me dijeron que me tengo que cuidar, no hacer esfuerzos por lo menos durante un mes”, dice la paciente, y agrega que “por eso una de mis nietas se va a quedar todo este tiempo conmigo porque soy medio atropellada: me gusta hacer las cosas de la casa y cocinar”.

A Carmen la esperan sus tres hijos: Lisa, Noemí y Raúl; sus 8 nietos: Gimena, Cintia, Noelia, Federico, Diego, Mariano, Débora y Daiana; y sus 8 bisnietos: Agustín, Malena, Santino, Lucas, Eliel, Dana, Ballano y Lautaro.

Esta cirugía es la primera que se llevó a cabo en el Balestrini y en un hospital público del distrito de La Matanza, y contó con la participación de Edgardo y Carolina Schmukler, Zulma Cayo, Mario Iriarte, Raúl Alarcón, Víctor Alegre y Maria Pereira.

EL HOSPITAL

El Balestrini, que fue inaugurado en octubre de 2013, se encuentra ubicado en Ciudad Evita, partido de La Matanza, en la intersección de Camino de Cintura y Ruta N° 21. Cuenta con una superficie cubierta de 20.000 metros cuadrados y se divide en tres pabellones diseñados especialmente para cada área.

Tiene 144 camas para internación general, 14 camas para cuidado intensivo y 15 puestos para neonatología, distribuidos en un total de 72 habitaciones. Además de atención ambulatoria en 25 consultorios para distintas especialidades; además de laboratorio de análisis clínicos, hemoterapia y anatomía patológica, servicio de diagnóstico por imagen, servicio de tratamiento y rehabilitación física.

También cuenta con seis consultorios para pediatría, un hospital de día, contención prehospitalaria para pacientes con insuficiencia respiratoria aguda y sanitarios para discapacitados.

El hospital provincial cuenta con los servicios de Anatomía patológica, Cardiología, Clínica médica y quirúrgica, Dermatología, Diabetología, Diagnóstico por imágenes, Docencia e investigación, Emergentología, Farmacia, Flebología, Gastroenterología, Ginecología, Hemodinamia, Hemoterapia, Infectología, Kinesiología, Medicina sanitaria, Musicoterapia, Nefrología, Neonatología, Neumonología, Neurocirugía, Nutrición, Obstetras, Otorrinolaringología, Pediatría, Psicología, Psiquiatría, Servicio social, Terapia Intensiva, Ortopedia y Traumatología, y Urología.