Iniciativa para combatir la violencia de barras bravas

Violencia en el Fútbol

El diputado Gabriel Villegas propuso una serie de medidas tendientes a combatir la violencia en el deporte. En un proyecto de ley, el dirigente de William Morris impulsa la creación de un Banco de Datos sobre violencia en el deporte, una Dirección dedicada exclusivamente a prevenir e investigar delitos y contravenciones establecidas en el Código Penal y en la Ley del Deporte, todo dependiente de Ministerio de Justicia y Seguridad provincial y propuso crear Fiscalías especializadas en la investigación de la violencia del deporte que tengan a su cargo la persecución penal de las organizaciones delictivas llamadas barras bravas y también la construcción de Institutos de detención especial para alojar a los infractores a estas normativas.

En uno de los puntos que generará más polémica el proyecto propone que los clubes contraten servicio de seguridad privada para los estadios, siendo responsable la Comisión Directiva del accionar de la empresa de seguridad privada contratada.

«Se habla mucho acerca de cuánto es el dinero que se malgasta en el operativo policial, y siempre queda la especulación sobre la cantidad de policías que van al operativo y el número que finalmente se pasa al club», argumentó el legislador y agregó: «los dirigentes sostienen que poco pueden hacer ante tal problemática para que no se deje la zona liberada, a veces se permiten que choquen las hinchadas y así se produzcan disturbios tornando la presencia policíaca como imprescindible ante semejante hecho, mientras que los barrabravas modernos lo toman como una verdadera profesión».

Para Villegas, «éstos en un principio nacieron como una necesidad de organización dentro de las tribunas, pero a medida que fue pasando el tiempo y transcurriendo los actos de violencia tuvieron aún más incidencia en las decisiones del club».

Entre estas decisiones, Villegas enumeró la seguridad en recitales, el estacionamiento en el club y los alrededores a los estadios los días de eventos, pedido de dinero a dirigentes, jugadores y allegados, reventa de entradas y pasajes, etc.

«Este paradigma es más que un simple hecho de violencia que expresa un individuo en un estadio deportivo, donde se descargan todas las tensiones vividas durante una semana plagada de estrés. La violencia en el deporte llegó y se instaló hace varias décadas y parece que las raíces del problema se alargan y engrosan para afianzar el negocio y a su vez teñir el espectáculo con un gris de luto del que no hay vuelta atrás», sostuvo el diputado.

Villegas dijo además que «son una mano de obra violenta que les sirve a los dirigentes, políticos, jugadores y policía misma, pero el que se perjudica sigue siendo el ciudadano común que quiere concurrir a un espectáculo deportivo».

Para la elaboración del proyecto el legislador tuvo en cuenta que en los últimos años, los casos de violencia y damnificados tras asistir a un espectáculo deportivo se han incrementado notablemente, pero los procesados por estos hechos no son demasiados, porque en muchos casos faltan pruebas o los testigos tienen miedo de declarar y la justicia se ampara en que no tiene elementos necesarios ni leyes que contribuyan a prevenir situaciones de esta naturaleza.

El legislador hizo hincapié en que «nadie se anima a hablar públicamente de las barras bravas, de los dirigentes que las mantienen, de los políticos o gremia-listas que las usan como fuerza de choque y de las autoridades que no hacen nada de nada. Algunos no hablan por temor a la venganza personal y otros porque no tienen autoridad mo-ral para decirlo».

«Rememorando una frase de Diego Armando Mara-dona: ‘la pelota no se mancha’, hoy podríamos completarla con: ‘pero el dinero la va pintando a su gusto’. Mientras siga habiendo gente que pague, el barra brava no va a dejar de existir», remarcó Villegas.