Desplazaron a Fabrizio Acuña de Anses y lo reemplazan por un militante de La Cámpora

«Cristina lo sacó al hijo de Acuña de Anses y se lo dio a La Cámpora». Esa es la primera interpretación que se hizo en algunos ámbitos políticos, apenas conocida la noticia de los cambios producidos en la oficina de Hurlingham de la Agencia Nacional de Seguridad Social.

Lo cierto es que Fabrizio Acuña, hijo del jefe comunal Luis Emilio Acuña, debió abandonar uno de los cargos públicos que ejerce (también es concejal) y dejó su lugar de jefe de Anses a Damián del Castagno, un joven militante de la corriente kirchnerista «La Cám-pora». Sin embargo, pese a la identificación con este grupo partidario, a Del Cas-tagno se le reconoce una buena relación con el ofi-cialismo, especialmente con el concejal y secretario del Sindicato de Trabajadores Municipales, Humberto «Nito» Bertinat.

Del Castagno trabajó en el Concejo Deliberante junto al concejal acuñista Héc-tor «Banana» Carrizo y lue-go pasó a trabajar como empleado del Consejo Escolar de Hurlingham, donde se desempeñaba hasta la actualidad.

El reemplazo es visto por algunos observadores como un paso más de la agrupación que conduce Máximo Kirchner, que en los últimos tiempos accedió a varios espacios de poder en el gobierno nacional y también como una sanción a Luis Acuña por las posturas críticas hacia la presidenta Cristina Kirchner.

El desplazamiento de Fabrizio habría sido promovido por el presidente de la Juventud Peronista bonaerense, José Ottavis; por eso no llamó la atención que Luis Acuña lo cruzará en la reunión que el PJ realizó en Sierra de los Padres, en febrero pasado. «En mi distrito los jóvenes militaron toda la vida y sin plata. ¡Nos cargábamos hasta la nafta!», dijo Acuña cuando Ottavis intentó explicar como mejorar la campaña de afiliaciones. Ottavis también había defendido el concepto de «la nueva política» y dijo que «antes la gente se afiliaba pensando en Perón y Evita, pero ahora los pibes se acercan al partido por Néstor y Cristina», afirmación que irritó a varios de los intendentes presentes, y volvió ser Acuña el que le respondiera pidiéndole que el «impulso» de la juventud se «manifieste más para afuera que hacia adentro del partido. Acá no estamos pensando en la lógica de la nueva política», dijo.

Los referentes de La Cámpora saben que estos no van a ser cruces aislados. Las disputas van a ir creciendo a medida que la agrupación kirchnerista reclame lugares en las listas legislativas. «Queremos que los jóvenes que defienden el proyecto nacional ocupen espacios de poder, eso es para nosotros la nueva política. Dar esos espacios a los hijos y a las esposas pensando en el proyecto personal eso es la vieja política», ejemplificó un dirigente cercano a Andrés «Cuervo» Larroque, otro de los jefes de La Cámpora, como para recalentar aún más el clima preelectoral.