Mientras los incendios siguen sin extinguirse y las pérdidas se calculan en millones el rabino Bergman ejecutó  solo el 51 % del presupuesto para el “manejo del fuego”

BUENOS AIRES- Dotaciones de bomberos y cuadrillas de defensa civil de La Pampa, Río Negro y de distritos del sur de Buenos Aires continuaban trabajando intensamente para extinguir los principales focos de los incendios rurales.

Si bien los focos principales de los incendios ya están controlados, las tareas para extinguirlos completamente se dificultan debido a los vientos que se registran en la región central del país.

Según fuentes oficiales, en La Pampa las llamas consumieron más de 400.000 hectáreas y causaron la muerte de miles de animales vacunos, pérdida de pastizales y alambrados.

Las fuentes indicaron que junto a los efectivos de Bomberos y Defensa Civil también trabaja personal del Plan Federal de Manejo del Fuego, que además aportó equipamiento.

En el sur de la provincia de Buenos Aires, personal de defensa civil sigue combatiendo focos de incendio en el partido de Villarino, en la localidad de Algarrobo, junto a personal de bomberos de la ciudad de Bahía Blanca.

En esta localidad la zona más afectada es la conocida como Castellón, donde “el fuego que afectaba otros sectores de Villarino ya está controlado», señaló una fuente de bomberos de Villarino y agregó que sólo queda el foco de Algarrobo, «donde vientos de 50 kilómetros dificultan la labor del personal”.

Las autoridales locales estiman que los incendios arrasaron más de 250 mil hectáreas en los partidos de Carmen de Patagones, Villarino, Puán y Bahía Blanca.

En el distrito bonaerense de Coronel Dorrego varias dotaciones de bomberos de Monte Hermoso, Coronel Dorrego, Punta Alta, Oriente y Coronel Pringles continuaban combatiendo incendios sobre la zona costera.

“El incendio está descontrolado y avanza a favor del viento a unos diez kilómetros por hora», explicó en diálogo con Télam el jefe del cuartel de bomberos de Monte Hermoso, Eber Hurst.

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, viajó a las zonas afectadas recién el día de hoy

La situación se agrava en La Pampa, Río Negro y Buenos Aires. En tanto, el Sistema Federal del Manejo del Fuego se ejecutó sólo en un 51,46%. Bergman habló de “una especie de profecía apocalíptica”

Semanas después del inicio de múltiples focos de incendios en por lo menos tres provincias –La Pampa, Río Negro y Buenos Aires- el responsable del área a nivel nacional, Sergio Bergman, admitió  que las áreas quemadas ya superan el millón de hectáreas

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Ayer, el intendente de la localidad pampeana de Telén, Saúl Echeveste, advirtió: “Llevamos dos semanas de incendios y no nos han llamado. Esperemos que desde el Gobierno nacional no sigan en la indiferencia y comiencen a actuar y ser ejecutivos. Con los intendentes no se comunicó nadie del Gobierno nacional”. En tanto, el último anuncio oficial del Ministerio de Ambiente en relación al desastre en La Pampa consistió en el envío de 25 brigadistas de la Regional Centro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) a esa provincia. Una proporción de poco más de uno por cada 20 mil hectáreas quemadas en la zona.

Bergman, quien en octubre pasado afirmó que “para el verano, lo más útil que podemos hacer es rezar», en referencia al recorte del presupuesto de su cartera para prevenir incendios, volvió a hacer una interpretación religiosa de los hechos. “Lo que parece una especie de profecía apocalíptica, los argentinos y el mundo empezamos a ver que acá tenemos incendios, en Santa Fe tenemos inundaciones, y esto se llama adaptación, que es cómo nos vamos a organizar para minimizar riesgos ante lo que le hicimos al planeta y que nos devuelve multiplicado con estas catástrofes», dijo en diálogo con radio Rivadavia.

Y en medio de las pérdidas y la desesperación de miles de hombres, un diputado del PRO culpó a las provincias por no haber exigido más presupuesto para combatir incendios

Advirtió que en el Gobierno no hay un plan a largo plazo para enfrentar el fenómeno y sostuvo que “por más que el ministro trabaje con un 100% de acierto en las medidas, no tenemos toda la capacidad y los equipos para prevenir esto». Se trata de , un diputado nacional del PRO y ex directivo de Greenpeace, Carlos Cali Villalonga, quien  responsabilizó a las gobernaciones provinciales por no haber peleado por un mayor presupuesto para la prevención y combate del fuego.

También admitió que no hay un plan al respecto a nivel gubernamental. “No hay en la dirigencia política una visión de cómo se atiende esto a largo plazo», reconoció, criticando a la alianza gobernante que él mismo representa.

«Lo que está viviendo la Argentina con incendios e inundaciones se va a intensificar con el cambio climático hacia futuro, tiende a incrementarse”, pronosticó, y describió un panorama alarmante en ese sentido: «La magnitud de estos eventos son difíciles de abordar. Por más que el ministro trabaje con un ciento por ciento de acierto en las medidas, no tenemos toda la capacidad y los equipos para prevenir esto».

Asimismo deslizó críticas al ministro de Ambiente, quien afirmó que “lo más útil es rezar” ante el avance de los incendios en verano y el recorte de presupuesto. “Tengo una visión más secular sobre la política”, se diferenció. Sin embargo, evitó juzgar la gestión del rabino. “Sería temerario que yo me ponga a evaluar, no tengo elementos para presuponer que las cosas se estén haciendo mal», dijo.

Sobre la subejecución del programa nacional del manejo del fuego, que apenas utilizó la mitad del presupuesto disponible durante el año pasado, Villalonga evaluó que «eso habla de una gestión que no tuvo la intensidad que debería. Como legislador me angustia que a la hora de discutir las herramientas con las que hay que dotar al Ejecutivo y las provincias, esa discusión no aparece. Ha sido una de las mayores preocupaciones que me generó la discusión presupuestaria».

La referencia a la “pesada herencia” también apareció en relación a los incendios. «Hay una demora de tantos años de manejar el tema como corresponde», criticó el rabino, y justificó el poco uso de aviones hidrantes para combatir el fuego porque “no todos los medios aéreos se pueden utilizar todo el tiempo en todos los incendios”. Al respecto, el director del Distrito 11 de la Federación Agraria Argentina, Alcides Haure, denunció ayer que “el único avión hidrante que hay en provincia (de Buenos Aires) está en Tornquist. No hay ninguna ayuda de ningún avión hidrante. Hay varios focos de incendios. Se siguen quemando hectáreas, haciendas, infraestructura. Tenemos nada más que ayuda de los bomberos de las localidades, pero no dan abasto”.

 

 

 

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