Sin trineo ni renos pero con personalidades múltiples

Por Gabriela Chamorro

Siempre viví en La Plata pero como no teníamos auto,  a pesar de estar  relativamente cerca,  no conocía la Capital Federal a quien, los platenses siempre le dijimos “Buenos Aires”

Mi primer viaje entonces a “Buenos Aires” fue en una excursión con la escuela en mis tempranos siete u ocho años. Con la cara pegada a la ventanilla todos mirábamos, con ojos expectantes, quizás yo más que algunos otros,  por eso cuando lo vi caminando en la calle como una persona común y corriente de carne y hueso  abrí la ventanilla y le grité Rauuuuullll…. Rauuuuuulll Rosssiiii!!!! Lo conocía por la tele, por la serie en la que él ayudaba a todos porque era ni más ni menos que Papá Noel. Y él sonrió con esos ojos grandes azules y nos saludó a todos con la mano en alto.

Imposible que una criatura se olvide cuando conoció a alguien de la tele por primera vez y menos aún si se trataba de ¡Papá Noel!, por eso cuando comencé a ver Todo el año es Navidad, la película de Néstor Frenkel que se estrena esta semana en una gran cantidad de espacios INCAA del país,  luego de su paso por varios Festivales,  no sólo me atrapó la temática sino volver a ver ahí en blanco y negro al querido Raúl Rossi en un acierto de esos que solo los directores que saben lo que significa para alguien la “nostalgia”  pueden entender.

Todo el año es Navidad  me atrapó en la butaca como si volviera a mi niñez y estuviera estática esperando que el reloj diera  las doce para correr al arbolito.

Y si bien los motivos son distintos  porque la edad- lamentablemente-  te hace perder la inocencia, lo que me mantuvo atenta a la pantalla fueron todos los personajes que desfilaron en el documental y que Frenkel  despliega como  un muestrario de lo más diverso de hombres, que, durante el mes de diciembre, dejan sus obligaciones habituales para convertirse en los más amados y esperados por los chicos.

Ahí están ellos, ahí están sus motivos, sus obsesiones, sus historias de vida, sus simplezas y sus extravagancias, su pragmatismo o su espiritualidad.

Y es imposible no quedarte con tu favorito ya sea porque lo considerás un “personaje único ” o porque creés que para vos es el que más se  merece estar adentro de ese “santo traje”

Todo el año es Navidad  no es una película para chicos. Es para grandes. Eso sí, para grandes que conserven algo de chicos en su interior y que tengan ganas de auto regalarse un lindo momento disfrutándola  aunque todavía falten un par de meses para el 25 de diciembre.

 

 

Si querés escuchar la entrevista con el director de la película clickea el siguiente enlace

https://radiocut.fm/audiocut/entrevista-al-director-de-cine-nestor-frenkel/?fbclid=IwAR0x6yMmTJ5tTAMXH9so7WepcKOanOY26Y6z-fdpnaee67ntd-6B0WxfuJk#f=search&l=result

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